El pádel es el deporte del momento. Pero, ¿cuáles son los riesgos?
Divertido, con reglas fáciles de aprender, para practicar al aire libre o en el interior, el pádel es la actividad deportiva de moda de nuestro tiempo, pero debe hacerse correctamente para evitar lesiones y molestias.
En los últimos años, el pádel se ha convertido en un deporte cada vez más popular. Más sencillo que el tenis, se puede jugar solo o en pareja, con amigos y compañeros, y permite mantenerse en forma de forma fácil y divertida.
Sin embargo, como toda actividad deportiva, debe practicarse con cierto cuidado para evitar lesiones y molestias.
Los mayores riesgos afectan a la parte inferior del cuerpo, especialmente a los tobillos y las pantorrillas, que se ven especialmente afectados por las bruscas sacudidas típicas de este deporte.
La rodilla también puede verse afectada por el pádel. La razón principal radica en el hecho de que se juega en un espacio reducido en el que hay que hacer giros y movimientos bruscos. Las mujeres serían más propensas que los hombres a este tipo de problemas porque generalmente tienen una pelvis más ancha y una rodilla ligeramente más valga.
Sin embargo, los problemas también pueden afectar a la parte superior del cuerpo, especialmente a los brazos y los hombros, sobre todo a las articulaciones.
Una valiosa ayuda para los jugadores de pádel es la magnetoterapia. En caso de lesiones y molestias, ayuda a la recuperación de forma natural y eficaz. Gracias a la combinación de ondas de alta y baja frecuencia, reduce el estado inflamatorio, conteniendo el dolor y acelerando el tiempo de curación.
